¿Cómo evitar los sabañones en invierno?

podólogo

En días de invierno cuando el frío acecha, hemos de cuidar muy mucho nuestras extremidades distales como manos y pies. Y de pies hablamos cuando comentamos que unos de los tediosos padecimientos debidos al gélido invierno que estamos pasando son los temidos sabañones, lesión dérmica denominada eritema pernio la cual se caracteriza por una respuesta anormal al frío por vasoconstricción prolongada, que conduce a hipoxemia e inflamación de las paredes vasculares. Se observa, por ello, amoratamiento en zonas distales como dedos.

Generalmente aparece en zonas articulares, las cuales, a falta de movimiento acompañado de frío intenso se inflaman y muestran un aspecto anómalo a simple vista.

¿Cómo evitarlos?

  • Una buena circulación sanguínea es fundamental para evitar su aparición. Se recomienda no pasar mucho tiempo parados, sin caminar ni realizar movimiento. Se debe evitar el sedentarismo, muy presente es esta época del año y en personas de más avanzada edad.
  • Asimismo, una dieta rica en magnesio, calcio, vitaminas E, K y C es recomendable, así cómo evitar el café y los lácteos fríos que pueden provocar esa disminución de la temperatura corporal de nuestro organismo.
  • Para evitar su aparición en estos días tan fríos, se recomienda utilizar calcetines de fibras naturales como la lana, que los mantengan calientes pero que no aprieten para que circule bien la sangre.
  • Utilizar un calzado adecuado que permita la transpiración del pie para que no se humedezca, ya que si nuestros pies no están secos aumenta la sensación de frío.
  • También es importante nombrar que hay que evitar el calor de fuentes directas como acercar los pies a la estufa o las bolsas de agua calientes porque podrían incentivar precisamente la aparición de ésta patología dérmica.
  • Y para prevenir la aparición de sabañones también se puede aplicar cremas especificas que preparan la piel a las agresiones del frío, ayudan a reparar grietas y sabañones en las manos y en los pies además de disminuir el ardor y el picor, así como normalizar la estructura de la epidermis.