Posturas incorrectas más comunes en la oficina

fisioterapia

Muchos de nosotros pasamos muchas horas en una oficina, sentados frente al ordenador y no le damos la importancia necesaria a mantener una buena postura. Estar sentado durante horas de forma incorrecta puede ser causante de muchas de las molestias y lesiones que sufrimos y, probablemente, culpemos a otras acciones de ello.

¿Quieres saber cuáles son las posturas incorrectas más comunes? ¡Sigue leyendo!

  • Síndrome de la billetera: se llama así a la lesión provocada por pasar mucho tiempo sentados con la cartera en uno de los bolsillos traseros del pantalón. Esto produce una elevación de un lado de la cadera que la columna lumbar intenta contrarrestar con una inclinación lateral hacia el lado elevado. Mantener esta postura provoca una irritación por compresión del nervio ciático, lo que acaba causando un dolor agudo que puede ascender hacia la zona lumbar, aparecer en el hueco trasero de la rodilla o descender hasta los pies.
  • Sentarse en la parte delantera de la silla: a veces, por cambiar de postura o por querernos acercar a la pantalla del ordenador, nos sentamos en el filo de la silla sin apoyar la espalda, lo que hace que ésta esté en tensión y aparezcan molestias tales como lumbalgias, dorsalgias y cervicalgias.
  • Silla de la oficina mal regulada: la silla del trabajo debe estar a una altura óptima en la que podamos apoyar los pies en el suelo con las rodillas en ángulo de  90º y la parte delantera no ha de estar inclinada hacia arriba para no dañar las rodillas ni dificultar la circulación de las piernas. Igualmente, es importante colocar los reposabrazos a la altura de la mesa, para que el antebrazo esté apoyado sobre el reposabrazos y así dejemos descansar nuestra musculatura.
  • Mala colocación de la pantalla del ordenador: los ojos deben estar a la altura de la parte de superior de la pantalla del ordenador, si no, se fuerza el cuello y la espalda y se producen molestias y lesiones. Tener el ordenador en un lado de la mesa también nos hace forzar la postura aunque estemos a una altura adecuada, por ello, lo mejor es colocarlo frente a nosotros.
  • Cruzar las piernas: puede que nos parezca una postura confortable, pero no sabemos lo dañino que puede llegar a ser para nosotros sentarnos así. Al apoyar todo el peso sobre una cadera el cuerpo intenta equilibrar fuerzas y los músculos de nuestra espalda se tensan. La compensación que hace la columna requiera un esfuerzo para la zona lumbar, dorsal y cervical. Lo mismo ocurre en aquéllas personas que doblan una rodilla y colocan un pie debajo de los glúteos.
Si tienes problemas musculares, ¡acude a Medirval!