Prevención de lesiones en costaleros

costaleros

Si en los próximos días vas a actuar como costalero o portador de imágenes durante las procesiones de la Semana Santa de tu ciudad o localidad este post te interesará.

Desde Centro Médico Medirval vamos a contactar cómo prevenir lesiones músculo-esqueléticas para todas aquellas personas que se implican en las procesiones de esta época del año.

Como siempre indicamos, el asesoramiento y consejos de profesionales pueden aportar la clave para prevenir dolencias. Realizar estiramientos y ejercicios recomendados por un especialista puede evitar lesiones que tarde o temprano pueden ocasionar problemas graves para nuestra salud.

Las lesiones de espalda o cervicales son las dolencias que más padecen los costaleros, ya que soportan una gran cantidad de kilos durante mucho tiempo y esto provoca una sobrecarga en hombros y piernas. Llevado a casos extremos, podemos hablar de lesiones discales o hernias.

Es muy importante pasar por la consulta de un fisioterapeuta para que nos haga un reconocimiento y nos indique si estamos en condiciones de realizar esta actividad. La visita debe tener lugar incluso antes de comenzar con los ensayos de las procesiones. El especialista podrá aconsejarte para que realices una serie de ejercicios que te ayudarán a conseguir la preparación adecuada, trabajar la fuerza la coordinación y la resistencia.

No está demás, utilizar vendajes o fajas, según la zona, que permitan el movimiento, pero que nos sirvan como medida de protección.

Qué hacer antes y durante la actividad

Como métodos de preparación puedes realizar una tabla de ejercicios que ayuden a reforzar los hombros, la espalda y las piernas. Debes realizar estos ejercicios semanas antes de que de comienzo la Semana Santa. Estarás preparando estas zonas del cuerpo para la carga que soportarán más adelante.

- Estiramientos antes y después de la procesión. Con los ejercicios de estiramientos calentaremos zonas como el cuello u otras articulaciones, para evitar lesiones, tanto en el momento en el que el músculo o las articulaciones empiecen a trabajar, como cuando dejen de hacerlo.

- Controlar la postura y la respiración nos puede ayudar a disminuir el dolor. Tanto en el momento en el que estamos en movimiento, como cuando realizamos las paradas, debemos saber que mantener la cabeza erguida y la mirada al frente puede evitar lesiones de cuello y si mantenemos una respiración relajada conseguimos contraer la musculatura abdominal y lumbar.