¿Qué es el síndrome de las piernas inquietas?

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El Síndrome de Piernas Inquietas es un trastorno sensitivo-motor que se caracteriza por una angustiosa necesidad de mover las piernas y, algunas veces, también otras partes del cuerpo. Habitualmente se acompaña de una intensa sensación de malestar o dolor en las piernas y en otras partes del cuerpo afectadas.

Es característico que se presente al final el día o en momentos de reposo, especialmente tras largos períodos de inactividad. La sensación desagradable típicamente disminuye o desaparece con la movilización.

Principales consecuencias para el paciente

El efecto inmediato que produce es la dificultad para conciliar y mantener el sueño, particularmente en los primeros compases de la noche.

Los estudios demuestran que los efectos a largo plazo pueden ser importantes. El estrés adrenérgico, junto con los despertares constantes por la noche pueden acabar representando un factor de riesgo cardiovascular.

¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento incluye:

  • Terapias farmacológicas: los medicamentos más comunes son los agonistas dopaminérgicos, opioides, benzodiacepinas y algunos anticonvulsionantes.
  • Medidas no farmacológicas: evitar el consumo excesivo de cafeína y alcohol, especialmente por la noche, el estrés emocional, el trabajo por turnos y los horarios irregulares de sueño.

Un empeoramiento agudo de los síntomas puede ser controlado parcialmente con:

  • Masajes térmicos
  • Actividad física moderada
  • Técnicas de relajación

Los casos leves o moderados tienden a controlarse con medidas conservadoras. Los más severos se tratan con los fármacos enumerados. Últimamente se están incluyendo otros fármacos, como los ligandos alfa 2-delta, especialmente si los síntomas resultan dolorosos.

Prevención del Síndrome de Piernas Inquietas

A modo preventivo, está siempre al alcance de los pacientes implementar las medidas no farmacológicas. A ello podemos añadir una serie de pautas que también resultarán beneficiosas:

  • Seguir unos horarios regulares.
  • Evitar, en la medida de lo posible, llevar una vida estresante.
  • Evitar el ejercicio intenso al final del día.
  • Tener en cuenta que algunos fármacos pueden ser también causa de esta sintomatología, en cuyo caso sería necesario revisar su utilización.