
Lorena Aránzazu R Rabanal • 30 de junio de 2026
El oído en verano: cómo prevenir otitis y otros problemas tras la piscina y la playa
El verano invita a disfrutar de la piscina, la playa y los deportes acuáticos, pero también es una de las épocas del año en las que aumentan las consultas relacionadas con problemas en los oídos. La exposición continuada al agua, la humedad y el calor favorecen la aparición de infecciones como la otitis, una afección que puede causar molestias importantes si no se trata a tiempo.
Aunque cualquier persona puede padecer una otitis, los niños, los nadadores habituales y quienes pasan largas jornadas en el agua tienen un mayor riesgo. Conocer las principales causas y adoptar unas sencillas medidas preventivas puede ayudar a disfrutar del verano sin contratiempos.
¿Por qué aumentan los problemas de oído durante el verano?
Uno de los trastornos más frecuentes en esta época es la otitis externa, conocida popularmente como "otitis del nadador". Se produce cuando el agua permanece en el conducto auditivo durante un tiempo prolongado, creando un ambiente húmedo que favorece el crecimiento de bacterias u hongos.
Los síntomas más habituales incluyen dolor de oído, sensación de taponamiento, picor, disminución de la audición e incluso secreción en algunos casos. Si estos síntomas aparecen, es importante acudir a un especialista para recibir un diagnóstico adecuado y evitar que la infección empeore.
Además de la otitis, durante el verano también pueden producirse tapones de cerumen, irritaciones provocadas por el cloro o la sal y pequeñas lesiones derivadas de una limpieza inadecuada del oído. Por este motivo, los expertos desaconsejan el uso de bastoncillos de algodón, ya que pueden empujar la cera hacia el interior e incluso dañar el conducto auditivo o el tímpano.
Consejos para proteger tus oídos en la piscina y la playa
La prevención es la mejor herramienta para evitar problemas auditivos durante el verano. Después de cada baño, conviene secar cuidadosamente la parte externa del oído con una toalla y dejar que el agua salga de forma natural inclinando la cabeza hacia ambos lados. En personas propensas a sufrir infecciones, el especialista puede recomendar el uso de tapones específicos para el baño.
También es recomendable evitar permanecer muchas horas con los oídos húmedos y no introducir objetos para intentar eliminar el agua o el cerumen. Si aparece dolor persistente, pérdida de audición, fiebre o secreción, lo más aconsejable es acudir cuanto antes a una consulta de Otorrinolaringología para valorar el origen del problema e iniciar el tratamiento adecuado.
En Medirval contamos con especialistas en Otorrinolaringología preparados para diagnosticar y tratar las patologías del oído, ofreciendo una atención personalizada para pacientes de todas las edades. Cuidar de la salud auditiva durante el verano es la mejor manera de disfrutar de las vacaciones con tranquilidad y prevenir complicaciones que podrían afectar a tu bienestar.
Dejar un comentario
Formulario de contacto
Gracias por contactar con nosotros
En breve atenderemos a su consulta y nos pondremos en contacto con usted en la mayor brevedad posible.
Ups, hubo un error al enviar tu mensaje.
Por favor, inténtelo de nuevo más tarde.


