Lorena Aránzazu R Rabanal • 30 de junio de 2026

¿Por qué el calor empeora las varices y la sensación de piernas cansadas?

Con la llegada del verano, muchas personas comienzan a notar un aumento de la pesadez en las piernas, hinchazón en los tobillos o una mayor visibilidad de las varices. Las altas temperaturas no solo afectan a nuestro bienestar general, sino que también tienen un impacto directo en la circulación sanguínea, especialmente en quienes ya presentan problemas de insuficiencia venosa.


Aunque estos síntomas suelen intensificarse durante los meses de calor, no deben considerarse algo normal o inevitable. Prestar atención a estas señales y adoptar hábitos saludables puede ayudar a aliviar las molestias y prevenir que el problema avance.


¿Cómo afecta el calor a la circulación?

Cuando las temperaturas aumentan, los vasos sanguíneos se dilatan de forma natural para favorecer la pérdida de calor corporal. Este proceso, conocido como vasodilatación, hace que el retorno de la sangre hacia el corazón sea más lento, especialmente en las piernas, donde la circulación ya trabaja contra la gravedad.


Como consecuencia, es habitual experimentar sensación de piernas cansadas, pesadez, hormigueo, calambres o inflamación al final del día. En las personas con insuficiencia venosa o varices, estos síntomas suelen ser más intensos, ya que las venas tienen mayores dificultades para transportar la sangre de vuelta al corazón.


Además del calor, existen otros factores que pueden agravar estos problemas, como permanecer muchas horas de pie o sentado, el sobrepeso, el sedentarismo o los antecedentes familiares. Por ello, el verano es un buen momento para prestar especial atención a la salud vascular y adoptar medidas que favorezcan una mejor circulación.


Consejos para aliviar las piernas cansadas y cuidar la salud vascular

Mantener una buena hidratación, caminar diariamente y realizar ejercicio de forma regular son algunas de las recomendaciones más eficaces para estimular el retorno venoso. Actividades como pasear, nadar o montar en bicicleta ayudan a activar la musculatura de las piernas y favorecen una mejor circulación.


También es aconsejable evitar la exposición prolongada al sol en las horas de mayor calor, utilizar ropa cómoda que no comprima las piernas y elevarlas unos minutos al final del día para facilitar el retorno de la sangre. En algunos casos, el especialista puede recomendar el uso de medias de compresión, especialmente en personas con insuficiencia venosa diagnosticada.


Si las molestias son frecuentes, aparecen varices de gran tamaño, existe dolor persistente o se observa un aumento importante de la hinchazón, es recomendable acudir a una valoración médica. Un diagnóstico precoz permite determinar el estado de la circulación y establecer el tratamiento más adecuado para cada paciente.


En Medirval contamos con especialistas en salud vascular que realizan una evaluación personalizada para diagnosticar y tratar las enfermedades venosas. Cuidar la circulación durante el verano no solo ayuda a aliviar las molestias del día a día, sino que también contribuye a prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida a largo plazo.

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