Lorena Aránzazu R Rabanal • 15 de mayo de 2026

La importancia del suelo pélvico en la salud postural y el dolor lumbar

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y tejidos que sostiene órganos como la vejiga, el útero y el recto, pero su función va mucho más allá de lo que suele pensarse. Actualmente se sabe que está directamente implicado en la estabilidad del tronco y en la correcta alineación de la columna vertebral, lo que lo convierte en una estructura clave para la salud postural y la prevención del dolor lumbar.


Diversos estudios han demostrado que existe una relación funcional entre el suelo pélvico, la musculatura abdominal profunda y la zona lumbar. Cuando esta “unidad central” no trabaja de forma coordinada, se produce un aumento de la carga en la zona baja de la espalda, lo que puede desencadenar molestias o dolor persistente.


Cómo influye el suelo pélvico en la postura y la espalda

El suelo pélvico actúa como una base de soporte para el tronco. Si está debilitado o presenta disfunciones, la estabilidad de la pelvis se altera y la columna lumbar pierde parte de su control natural. Esto obliga a otros grupos musculares a compensar, generando sobrecargas y desequilibrios posturales.


Además, su conexión con el abdomen profundo y el diafragma hace que cualquier alteración en la respiración, la activación del core o la postura diaria tenga un impacto directo en la zona lumbar. Por este motivo, problemas como el sedentarismo, malas posturas prolongadas o la falta de fuerza abdominal pueden contribuir al dolor de espalda baja.


La evidencia actual sugiere que trabajar el suelo pélvico de forma adecuada ayuda a mejorar la estabilidad lumbar y reducir la incidencia de dolor crónico.


Prevención, síntomas de alerta y cuándo consultar

El fortalecimiento del suelo pélvico no solo es importante en etapas específicas como el embarazo o el postparto, sino también en la población general. Ejercicios de activación, trabajo del core profundo y corrección postural son claves para prevenir disfunciones.

Sin embargo, es importante prestar atención a ciertas señales: dolor lumbar persistente, sensación de inestabilidad en la pelvis, molestias al estar de pie o al realizar esfuerzo, o incluso problemas urinarios asociados. En estos casos, es recomendable acudir a un especialista para una valoración personalizada.


En centros como Medirval, se realiza un abordaje integral que permite identificar desequilibrios musculares, evaluar la relación entre postura y suelo pélvico, y establecer un tratamiento adaptado a cada paciente.


Cuidar esta zona no solo mejora la salud postural, sino que también reduce el riesgo de lesiones y contribuye a una mejor calidad de vida a largo plazo.

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