Lorena Aránzazu R Rabanal • 15 de mayo de 2026

Lesiones más frecuentes en pádel y cómo prevenirlas antes del verano

El pádel se ha convertido en uno de los deportes más practicados en los últimos años, especialmente en primavera y verano. Sin embargo, el aumento de la actividad física tras periodos de inactividad también incrementa el riesgo de lesiones. Conocerlas y prevenirlas es clave para disfrutar del juego sin interrupciones.


Entre las lesiones más habituales en pádel destacan la epicondilitis o “codo de tenista”, los esguinces de tobillo, las lesiones de hombro y los problemas lumbares. Estas dolencias suelen aparecer por movimientos repetitivos, cambios bruscos de dirección o una técnica inadecuada. También influyen factores como el uso de una pala no adaptada, la falta de calentamiento o una sobrecarga de partidos en poco tiempo.


Lesiones habituales y por qué se producen

El codo de pádel es una de las más comunes, provocada por la repetición de golpes y la tensión constante en los músculos del antebrazo. Otra lesión frecuente es el pinzamiento de hombro, asociado a golpes por encima de la cabeza como la bandeja o el remate.

Por otro lado, los esguinces de tobillo aparecen por apoyos inestables o cambios de dirección rápidos, mientras que el dolor lumbar suele estar relacionado con una mala activación del core o una postura inadecuada durante el juego. Todas estas lesiones pueden empezar como molestias leves y agravarse si no se detectan a tiempo.


La prevención comienza con una base sólida: calentamiento adecuado, progresión en la carga de entrenamiento y fortalecimiento muscular específico. Ignorar pequeñas señales de dolor suele ser el principal error de los jugadores amateur.


Prevención antes del verano y papel del diagnóstico médico

Antes del verano, muchos jugadores aumentan su frecuencia de juego, lo que eleva el riesgo de sobrecarga. Por ello, es fundamental realizar una preparación física progresiva, incluir ejercicios de movilidad articular y trabajar la fuerza de piernas, core y hombro.


También es recomendable utilizar calzado adecuado para pistas de pádel, mantener una buena hidratación y respetar los tiempos de descanso entre partidos. En caso de dolor persistente, el diagnóstico precoz mediante pruebas médicas o fisioterapia es esencial para evitar lesiones crónicas.


En este sentido, centros especializados como Medirval pueden ayudar a detectar desequilibrios musculares, valorar el estado articular y diseñar planes de recuperación personalizados.


La clave no es dejar de jugar, sino hacerlo de forma inteligente. Un buen enfoque preventivo permite disfrutar del pádel durante todo el verano sin interrupciones ni recaídas.

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