Lorena Aránzazu R Rabanal • 30 de junio de 2026

¿Tus sandalias están provocando dolor en los pies? Errores frecuentes del verano

Debido a las altas temperaturas, es habitual cambiar el calzado cerrado por sandalias, chanclas o zapatillas más ligeras. Aunque este tipo de calzado resulta más fresco y cómodo para las altas temperaturas, no siempre ofrece el soporte que nuestros pies necesitan. Como consecuencia, durante esta época del año aumentan las consultas relacionadas con molestias plantares, sobrecargas musculares y problemas derivados de un calzado inadecuado.


Los pies soportan el peso de todo el cuerpo y desempeñan un papel fundamental en nuestra movilidad. Elegir un calzado que no proporcione una buena sujeción puede alterar la forma de caminar y favorecer la aparición de dolor en los pies, los tobillos e incluso en las rodillas o la espalda. Por ello, prestar atención al tipo de calzado que utilizamos en verano es una forma sencilla de prevenir lesiones y cuidar nuestra salud.


Los errores más habituales al elegir el calzado de verano

Uno de los errores más frecuentes es utilizar chanclas durante muchas horas seguidas. Aunque son una excelente opción para la piscina o la playa, no están diseñadas para caminar largas distancias. Al carecer de una buena sujeción y amortiguación, obligan a los dedos a realizar un esfuerzo constante para mantener el calzado en su sitio, lo que puede provocar sobrecargas musculares y molestias en la planta del pie.


Otro error común es escoger sandalias con una suela excesivamente plana o demasiado fina. Este tipo de calzado absorbe peor el impacto al caminar y puede favorecer la aparición de patologías como la fascitis plantar, tendinitis o dolor en el talón. También conviene evitar las sandalias demasiado estrechas o aquellas que rozan de forma continua la piel, ya que pueden provocar ampollas, rozaduras e inflamaciones.

Además, es importante recordar que no todos los pies son iguales. Factores como el tipo de pisada, la forma del arco plantar o la existencia de patologías previas hacen que cada persona necesite unas características específicas en su calzado.


Cómo cuidar tus pies durante el verano

Para mantener una buena salud podológica durante los meses de calor, es recomendable elegir un calzado cómodo, flexible y con una suela que proporcione una adecuada amortiguación. Las sandalias con sujeción en el talón y el empeine suelen ofrecer una mayor estabilidad y ayudan a distribuir mejor las cargas durante la marcha.


También es aconsejable alternar el uso de diferentes tipos de calzado, hidratar la piel de los pies a diario y revisar cualquier lesión, dureza o molestia que persista durante varios días. Si el dolor aparece de forma frecuente o limita las actividades cotidianas, es importante acudir a un especialista para identificar la causa y establecer el tratamiento más adecuado.


En Medirval contamos con profesionales especializados en podología que realizan una valoración personalizada de cada paciente para prevenir, diagnosticar y tratar las distintas patologías del pie. Un cuidado adecuado y una buena elección del calzado permiten disfrutar del verano con mayor comodidad y ayudan a prevenir problemas que, si no se tratan a tiempo, pueden afectar a la calidad de vida.

Dejar un comentario

Formulario de contacto